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Isekai no yūsha ga Katana o taberu

Date Irken es un estudiante de último año de preparatoria, él y sus dos amigos son otakus, pero no cualquier tipo de otakus, Irken y sus amigos son campeones nacionales en la división juvenil. ël fue criado en un dojo de kendo para continuar la tradición familiar. Pero justo cuando pensaba que su vida no podía ser más movida, toda su aula es transportada a otro mundo, uno de fantasía en la cual les piden: “Héroes por favor, derroten a los 12 reyes demonio´´. ¿Un mundo con más de un rey demonio? Irken y sus amigos son divididos y a partir de entonces comienza su aventura “empuñando una katana en otro mundo…´´

Prólogo

  • Tienes una cara muy aburrida.

Si a menudo escucho estas palabras, pero no es como si algo no me divirtiera, sino que simplemente no sé cómo demostrarlo.

Desde pequeño fui introducido en la cultura o arte del bushido (camino del guerrero), en el cual me enseñaron además como volverme por decirlo de algún modo “insensible´´, después de todo nací en un dojo de kendo. Cada vez que intentaba recordar algo de mi niñez, solo lograba recordar reglas estúpidas y a mi padre gritándome:

  • ¡¡¡Eso no se hace así…!!!

Pero que no los confundan, si bien no lo parece mi condición física es bastante superior a la media.

Cuando entré a la escuela primaria, mi padre me presionó para que entrara en el club de kendo de la escuela, entonces inició mi vida en los torneos escolares y nacionales, a partir de entonces comencé a ser visto con otros ojos por parte de mis entrenadores y demás compañeros del club. Mi buen desarrollo con la espada me trajo innumerables trofeos y reconocimientos.

Actualmente tengo 17 años y voy en 3er año de preparatoria, y además vivo en Kyoto, Japón.

Al principio pensé que mi vida no tendría importancia, pues todo era pura monotonía: ve a la escuela, y entrena por las tardes. Como vivo en dojo no entreno en la escuela, y aunque normalmente no se debería de hacer, a mí sin embargo me lo permiten, ya que todo lo que importa son los resultados, y yo los alcanzo entrene donde entrene.

Pero, en secundaria descubrí algo que me cambió la vida.

  • ¡Ban-kai! Senbonzakura Kageyoshi.

Descubrí el manga y el anime, y más tarde… las novelas ligeras. El 1er anime que vi fue Bleach, recomendado por por uno de mkis compañeros, aún lo recuerdo:

  • Mira- me dijo- este anime trata de samuráis cuyas katanas tienen poderes sobrenaturales.

De más está decir que no me lo pensé dos veces, con solo escuchar la palabra “katana´´ era suficiente, ya que hasta aquel momento las katanas eran mi única afición.

A partir de ese entonces me volví un otaku de corazón. Este mundo hizo más felices mis días, ya que con este podía desconectar de mis estrictos entrenamientos y sobre todo del cansancio y estrés que estos provocaban.

Por otro lado: se dice que en preparatoria, los jóvenes comienzan a sentir atracción por el otro sexo y así despierta la primavera en el corazón de los adolescentes: haciéndolos a veces felices, a veces tristes, e incluso hasta irritados. Pero este no era mi caso, yo no tenía tiempo ni fuerza. A ver si me explico mejor, en el 1er caso: sucede que me están preparando para ser el próximo cabeza del clan Date, si ya se lo que piensan cuando escuchan el apellido “Date´´, ¿acaso eres familia del legendario “Dragón de un solo Ojo´´, Date Masamune…?.

Pues… si, él es mi ancestro, y la verdad no sé si es mi pilar de apoyo o mi ataúd, pero bueno no es como si se pudiera reescribir la historia, ¿o sí?

Y en segundo lugar: existía algo por lo que no podía aspirar a salir con alguien muy fácilmente: mi aspecto.

Recuerdo que  una vez en primaria le confesé mi amor a una niña del mismo salón, la cual era también una de las más bonitas (desde mi punto de vista) de la escuela en aquel entonces. Lamentablemente se lo dije frente a todo el salón de clases, y, ella por su parte no se lo pensó dos veces para enviarme un golpe crítico.

  • ¡¿Túuuuuu….?! – me dijo- ¿quién rayos quisiera estar con “algo´´ como tú…? ¡me das asco!, mejor hazme un favor… ¡Y MUERETE!

Bueno luego de que te rechazan tan violentamente a la tierna edad de 7 años, como que no te queda mucha fuerza para futuras declaraciones. Entonces fue como a una edad tan temprana experimenté mi primera derrota, solo que no fue sobre el tatami.

Yo soy un chico de cabello negro y siempre vivo un tanto despeinado, ojos negros, y… soy feo. Si me preguntan por qué, pues porque una chica me lo dijo, así que eso quedó de alguna forma como una especie de “trauma´´ psicológico, por así decirlo.

En mi aula hay de todo tipo de personas: hay gals, futbolistas, ikemens, las estudiosas, hasta hay “fáciles´´. Y… al final de la cadena alimenticia estamos mis amigos y yo: los otakus. En esta aula solo existimos 3 otakus, pero casualmente somos un extraño grupo de otakus, en 1er lugar está Hishira Makuzo, un chico de lentes y cabello marrón, además de tener un extraño gusto por las materias de números, el cual, es campeón nacional en la división juvenil de Kyūdō, o camino del arco, básicamente es el tiro con arco, pero en Japón le llamamos así, Kyūdō. En 2do lugar tenemos a Kyzo Renji, un chico de cabello rojo y ojos negros, el cual, no es considerado un ikemen por su personalidad habladora e hiperactiva, pero eso no le quita el hecho de ser campeón nacional en la división juvenil de Sōjutsu, el cual no es más que un arte marcial japonés que consiste en el uso de la lanza (yari). Y finalmente yo: Date Irken, campeón nacional en la división juvenil de Kendo, o camino del sable. De manera que sí, somos un extraño grupo de otakus, ya que normalmente en todas las escuelas los otakus son objetos de burla, pero a nosotros no se atreven ni a mirarnos a los ojos.

Pero, aunque mi vida parece ser mucho mejor que la de otras personas, como por ejemplo: los que son objetos de “bullyng´´, a veces quisiera escapar e ir a otro mundo para vivir una aventura…